Coplas de Oficios


 

 

 

No he visto cosa más fía

que las manos de un barbero,

el culo de una mujer

y las narices de un perro.

 

 

 

En casa de mi vecino

ya no comen en la mesa,

que comen en la escalera

por falta de cocinera.

 

 

 

Aquí vive y aquí mora

y aquí vive la pastora.

 

 

 

 

 

Costurera sin dedal

cose poco y cose mal.

 

 

 

 

 

De médico , poeta y loco ,

todos tenemos un poco.

 

 

 

 

De molinero mudarás

pero de ladrón no saldrás.

 

 

 

 

 

De músicos , poetas y locos ,

todos tenemos un poco.

 

 

 

 

 

 

 

Si quieres estar caliente

cásate con la churrera,

y estarás toda la noche

churro a dentro , churro a fuera.

 

 

 

El herrero machaca los clavos

el barbero es para afeitar;

el cura dice la misa

y cobrar el sacristán.

 

 

 

El buen cirujano

corta por lo sano.

 

 

 

 

 

 

Labrador , ara y ora

y espera tranquilo la última hora.

 

 

 

 

 

 

Las buenas labores

honran a los labradores.

 

 

 

 

 

 

Labrador lunero ,

no llena el granero.

 

 

 

 

 

El labrador tiene que sembrar

para recolectar.

 

 

 

Los curas y taberneros

son de la misma opinión:

cuantos más bautizos hagan

más dinero pa el cajón.

 

 

 

Ya viene la tabernera

con la libreta en la mano,

apuntando a quien le debe

y borrando al que ha pagado.

 

 

 

Donde hay pastor y ovejas

nunca faltan quejas.

 

 

 

 

El que juega con el tabernero

o está loco o le sobra el dinero.

 

 

 

El que llama a un abogado

es que ha matado,

o mucho a robado.

 

 

Caminito de Madrid

un carretero cantaba,

al son de las campanillas

que sus bueyes repicaban.

 

 

 

 

Señorita de lo verde
usted ha de ser mi pastora;
que el rebaño que yo guardo
de lo verde se enamora.

La que nunca se ha acostado
en cama de un artillero,
no sabe lo que son bombas,
ni cañones, ni morteros.

La mujer del herrero

ha malparido

y el herrero dice:

tiempo perdido.

 

 

 

Se queda la pastora

triste y llorosa,

cuando venga el marido

será otra cosa.

 

 

 

Gasta la molinera

ricos pendientes,

de la harina que robo

a los clientes.

 

 

 

En cierto lugar de España

había un molinero honrado,

que ganaba su sustento

en un molino alquilado.

 

 

 

Al teniente no le importa

que su mujer sea bella,

en vez de tener criada

la hace fregar a ella.

 

 

 

Ya se van los pastores

hacia la majada,

ya se queda la sierra

triste y callada.

 

 

 

Era de marfil y piedra

la casa donde habitaba;

no la pintan los pintores

tan bella como ella estaba.

 

 

 

Si mi amante supiera

arar con bueyes,

le haría unos frontiles

de seda verde.

 

 

 

 

Si mi amante supiera

arar con vacas,

le haría unos frontiles

de seda blanca.

 

 

 

 

Vete conmigo al molino

y serás mi molinera,

echarás trigo en la tolva

mientras yo pico la piedra.

 

 

 

Una vez que quise ser

molinero en tu molino,

se me volvieron las aspas

y me fui yo to seguido.

 

 

 

 

Dime dónde vas

molinerillo, solo,

a dar agua a las mulas

voy al arroyo.

 

 

 

 

No me seas ingrato

mi buen mulero,

dame lo que te pido

que no te quiero.

 

 

 

 

Un mulerillo, madre,

es lo que yo quiero,

estoy loca de amores

vaya un mulero.

 

 

 

 

Ya vienen los pastores

por las cañadas,

ya ríen las pastoras

a carcajadas.

 

 

 

 

Con el veranillo

cualquier pastorcillo;

con el aguanieve

busca quien las lleve.

 

 

Soy toquera y vendo tocas,

y tengo mi cofre donde las otras.

 

 

 

 

No porque seas tejedora

gastes tanto cogote;

que a ninguna tejedora

he visto gastar coche.

 

 

 

Ayer me dijo tu madre

que no picara a tu puerta,

porque mozo sin labranza

es como casa sin puerta.

 

 

 

Venimos de vendimiar

de coger uvas por cientos,

y ahora vamos a ver

a las de los moños compuestos.

 

Lo que dice el panadero,

todo es verdadero.

 

 

Me gustan los labradores

cuando les veo labrar;

que los mulos que ellos llevan

qué bien saben trabajar.

 

M