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Coplas de Oficios. |
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Señorita
de lo verde |
La que
nunca se ha acostado |
La mujer del herrero ha malparido y el herrero dice: tiempo perdido.
Se queda la pastora triste y llorosa, cuando venga el marido será otra cosa.
Gasta la molinera ricos pendientes, de la harina que robo a los clientes.
En cierto lugar de España había un molinero honrado, que ganaba su sustento en un molino alquilado.
Al teniente no le importa que su mujer sea bella, en vez de tener criada la hace fregar a ella.
Ya se van los pastores hacia la majada, ya se queda la sierra triste y callada.
Era de marfil y piedra la casa donde habitaba; no la pintan los pintores tan bella como ella estaba.
Si mi amante supiera arar con bueyes, le haría unos frontiles de seda verde.
Si mi amante supiera arar con vacas, le haría unos frontiles de seda blanca.
Vete conmigo al molino y serás mi molinera, echarás trigo en la tolva mientras yo pico la piedra.
Una vez que quise ser molinero en tu molino, se me volvieron las aspas y me fui yo to seguido.
Dime dónde vas molinerillo, solo, a dar agua a las mulas voy al arroyo.
No me seas ingrato mi buen mulero, dame lo que te pido que no te quiero.
Un mulerillo, madre, es lo que yo quiero, estoy loca de amores vaya un mulero.
Ya vienen los pastores por las cañadas, ya ríen las pastoras a carcajadas.
Con el veranillo cualquier pastorcillo; con el aguanieve busca quien las lleve.
Soy toquera y vendo tocas, y tengo mi cofre donde las otras.
No porque seas tejedora gastes tanto cogote; que a ninguna tejedora he visto gastar coche.
Ayer me dijo tu madre que no picara a tu puerta, porque mozo sin labranza es como casa sin puerta.
Venimos de vendimiar de coger uvas por cientos, y ahora vamos a ver a las de los moños compuestos.
Lo que dice el panadero, todo es verdadero.
Me gustan los labradores cuando les veo labrar; que los mulos que ellos llevan qué bien saben trabajar.
M
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