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En antiguos tiempos dos mujeres, Rasoabe y Rasoamsay,
se desposaron con un monstruo de extraordinarios poderes. Las
mujeres se mostraban en extremo orgullosas del hecho de ser las esposas
del monstruo, solían decir: -Las otras mujeres tienen maridos
insignificantes, incapaces de quebrar árboles como si fueran simples
palitos y de aplastar a las bestias más feroces. Sin embargo pronto
quisieron, estas mujeres deshacerse de la molesta presencia del monstruo y
poder estar con hombres iguales a ellas, por lo que empezaron a serle
infieles. Cuando el monstruo descubrió la infidelidad de sus mujeres
las arrojó al fondo de sendos lagos en cuyos fondos quedaron por
siempre.
Los lagos hoy se llaman Rasoabe y Rasoamsay, en el fondo viven ellas, y han construido
sus pueblos en los que tienen bueyes y esclavos. Cuando las aguas están
tranquilas se las puede ver.
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