Romance del mal de amor.


Aquel monte arriba va
un pastorcillo llorando;
de tanto como lloraba
el gabán lleva mojado.
-Si me muero deste mal,
no me entierren en sagrado;
fáganlo en un praderío
donde non pase ganado;
dejen mi cabello fuera,
bien peinado, y bien rizado,
para que diga quien pase:
¡Aquí murió el desgraciado!-
Por allí pasan tres damas,
todas tres pasan llorando.
Una dijo: ¡Adiós, mi primo!
Otra dijo: ¡Adiós, mi hermano!
La más chiquita de todas
dijo: ¡Adiós, mi enamorado!

GrupoBuho.com: el Portal de cuentos y cuentacuentos