Coplas a los familiares


Cerró tu padre la puerta
y tu madre la ventana,
pero entré en tu pensamiento
y estoy viviendo en tu casa.

Aquel caballero, madre,
que de mí se enamoró,
habiéndole dado el sí,
¿cómo le he de dar el no?

Mis cuñadas y mi suegra
dicen que no me quieren bien,
¿para que enturbiar el agua
que se tiene que beber?

Me cagén la leche, padre
qué cojones tiene usted,
que sea la borrica mía
y  vaya a caballo usted.

En el cielo no hay lunares
que sólo hay estrellitas;
bendita sea la madre
que te parió tan bonita.
Mi padre manda a mi madre,
mi madre me manda a mi,
y yo mando a mis hermanos.
¿quién coños manda aquí?
Aquí me vengo a sentar
sobre esta piedra, a la luna,
para ver si puedo sacar
de las dos hermanas, una.
Tu padre y el mío tienen pleito
porque nos queremos;
déjales que ellos pleitéen,
que nosotros sentenciaremos.
Mejor estaríamos todos
si no existieran las suegras,
pues de todos es sabido
que son la causa de las guerras.
Anda diciendo tu madre
que no me quiere por nuera;
dile que no sople tanto,
que está frío, que no quema.
Madre ,cuando voy a misa,
el señor me lo perdone,
lo primero que reparo
donde mi amante se pone.
Anda y dile a tu madre
que no me ponga esa cama,
que no me caso contigo
ni por buenas ni por malas.
Mi abuelo tiene un trabuco
con pelos en la culata
y a la pobre de mi abuela
a culatazos la mata.
Morena te digo adiós
y no te digo hasta siempre;
que lo que hicimos anoche
tu madre no lo comprende.